La historia comienza cuando un lector se obsesiona con un personaje aparentemente insignificante —Bernal— y empieza a sospechar que es clave en la vida del biografiado. A partir de esa duda, se despliega un juego de engaños, interpretaciones y manipulaciones entre quien escribe, quien es retratado y quien lee. Narrada con una voz irónica y provocadora, la novela reflexiona sobre cómo se construyen las historias de vida y las trampas que implica contarlas.